Rincón de Ademuz, fotografía de nieve.

La madre naturaleza nos brinda a su antojo el poder de convertir la comarca del Rincón de Ademuz en un inmenso mar de colores, temperaturas y sensaciones, características de las cuatro estaciones que los habitantes de los siete pueblos tendrán que aprovechar y lidiar los 365 días del año. Las cosechas de los agricultores de la zona dependen de las condiciones atmosféricas, y cuando todo se une, nos deja frutos únicos de esta tierra, todo un manjar para dioses que únicamente rozarán el paladar de aquel que se atreva a venir a este precioso entorno.